El mágico poder de los rituales

Amanece. La hoguera está encendida. El agua hierve en una olla de barro. La mujer vierte las hojas  de wayusa que cosechó en su chacra. Es el ritual de la wayusa, que se practica a diario, en el amanecer, en las casas kichwas de la comunidad Shiwa Kucha del Oriente Ecuatoriano

Los miembros se reúnen alrededor del fogón que es atizado con leña. Una especie de espuma flota en la superficie del líquido color café lo que significa buena suerte

Antes de beber el líquido, cada uno de sus miembros cuenta sus sueños, que son interpretados por el más anciano del grupo o por el jefe del hogar. Cada persona narra lo que soñó la noche anterior

La infusión la beben los niños, jóvenes, hombres y mujeres. La wayusa no permite ver visiones como la ayahuasca, que es alucinógena, pero les da fuerza y energía para trabajar en la agricultura o ir a la caza.

Estamos rodeados de rituales, sumergidos en ellos. Algunos forman parte de nuestra vida diaria aunque no les prestemos tanta atención.

Sin embargo, los rituales cumplen una función maravillosa. No sólo a nivel individual sino también familiar, social y cultural.

En las mañanas me cuesta muchísimo empezar el día no importa cuan bien haya dormido o cuantas horas descansé, a lo largo de los años me he dado el permiso de disfrutar mi pequeño ritual del café  y me permito a través de él ir despertando .

Los rituales no tienen que ser complejos, ni exóticos, simplemente pueden ser cosas del día a día.  Ustedes me dirán , pero bueno¸ ¿qué tiene de especial tu café de la mañana.? TODO, empieza desde prepararlo, sentir el frasco, abrirlo y poder oler el aroma fuerte del café, escoger mi taza especial, buscar un lugar soleado para sentarme a disfrutarlo mientras miro el jardín. Y mientras esto transcurre mis ideas se van ordenando, mi cerebro se va despertando, empiezo a dar la bienvenida al día que viene, y lo más importante disfruto del momento presente.

Los rituales tienen esa magia que permite poner orden y darnos identidad, Los rituales son recordatorios. Nos avisan que estamos vivos. Son regalos que nos ofrecemos.

Imagina, que un día decides hacer de un ritual la ducha de la mañana, en vez de darte esa ducha rápida y a contratiempo, decides levantarte unos minutos antes, escoger un playlist inspirador, tener a mano unas gotas de tu aceite esencial favorito para que se active con el  caer del agua caliente en el suelo y lo inunde todo con su aroma, que sientas con agradecimiento esa agua que viene a limpiarte, a llevarse todo lo que ya no sirve, y te deja libre y liviana para comenzar el día… Te aseguro que es casi mágico empezar los días así.

Los rituales tienen el don de conectarnos, con nosotros mismos y con los otros, como en el caso del ritual de la wayusa, hay muchos actos cotidianos dentro de casa, que nos permiten conectar o reconectar con la familia. En caso de que en casa no tengan un ritual, se puede ir desarrollando para lograr conexión, cercanía, calma, agradecimiento , dependiendo de lo que necesiten. Por ejemplo: “un tarro del gracias”: donde cada uno coloca un papelito escrito con algo que agradece del día.

El ritual no puede ir separado de las sensaciones. Por eso los rituales incluyen todos nuestros sentidos. Guiar el ritual en búsqueda de ellas, es un buen ejercicio. El ritual a su vez tiene ritmo. Un ritmo propio. Un ritmo que organiza, otorga orden y da sentido. Es un ritmo que proporciona  calma .

Cualquier acto de la vida cotidiana puede ser transformado en un ritual, puedes según tus gustos y preferencias ir revisando que puede convertirse en un ritual para ti, y ¿que función cumpliría en tu vida?   

El Poder de los rituales es sanador, revisa que puedes mejorar en tu vida, e incorpora un ritual para ello, te aseguro que el cambio será inmediato.

Soledad Tolosa

IG. @ps_soledadtosolsa

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